La fiesta deportiva del continente americano ya arrancó y Guadalajara 2011 está en boca de toda América. A pesar de los problemas previos que enfrentó el Comité Organizador, finalmente parece que está cumpliendo con la infraestructura en las instalaciones deportivas, el nivel de organización del evento y la seguridad de los atletas y los visitantes.
Cabe recordar que no fue nada fácil para el Comité Organizador de los Juegos Panamericanos (COPAG) cumplir con su responsabilidad. Principalmente fueron dos los problemas: la falta de recursos económicos y los altos costos que en algunos casos duplicaron el presupuesto inicial.
Cabe recordar que no fue nada fácil para el Comité Organizador de los Juegos Panamericanos (COPAG) cumplir con su responsabilidad. Principalmente fueron dos los problemas: la falta de recursos económicos y los altos costos que en algunos casos duplicaron el presupuesto inicial.
Todavía a mediados de este año, el COPAG admitió que no había recursos suficientes y que estaban buscando la solución para acabar con las obras y tener lista toda la infraestructura necesaria para esta fiesta deportiva.
Y encontraron la solución pero abrieron otro problema. El gobierno del estado de Jalisco utilizó recursos corrientes destinados a obras sociales de los municipios para solventar los gastos de los Juegos Panamericanos. Esta decisión abría provocado un desfalco de unos 2 mil millones de pesos, pero el problema mayor es que ahora nadie sabe de donde van a recuperar ese dinero.
Existe una gran preocupación entre los regidores del estado de Jalisco ya que han dejado de percibir fondos para obras sociales y la explicación es que esos fondo se han utilizado en los Panamericanos. El alcalde de Guadalajara, Aristóteles Sandoval, es uno de los más críticos con esta situación y ha manifestado abiertamente que se requiere que el Comité Organizador clarifique en qué y cómo se han gastado esos fondos.
"Me sumo a la solicitud de clarificar en qué se ha destinado el dinero, el gasto, nosotros ya emprendimos una auditoría y lo que queremos es transparencia. Las auditorías son preventivas y lo que queremos es una explicación clara de a dónde están destinados los recursos, cuánto han destinado a los estadios, cuánto ha costado el material, en qué se han utilizado los recursos del gasto corriente", declaró en su momento.
Si bien es cierto que las instalaciones y la infraestructura son obras permanentes que van a dar un servicio a la sociedad y que los Juegos Panamericanos son la punta de lanza de un repunte de la economía local para lo que resta de este año, la situación a largo plazo es lo que preocupa, ya que muchos especialistas consideran que algunas de las obras no van a tener el uso esperado ya que son de disciplinas deportivas poco practicadas en nuestro país y entonces no rendirán un alto beneficio.
Evidentemente ni los atletas ni los visitantes que disfrutan de estos juegos tienen la culpa de esta situación. Este problema se va a empezar a dimensionar una vez que hayan terminado los Panamericanos y que las cosas vuelvan a su normalidad para poder evaluar cuál es la profundidad del daño en las finanzas públicas.
Por lo pronto, en la Cámara de Diputados ya se empieza a hablar de que el gobierno de Jalisco pidió una partida especial de 1 200 millones de pesos por el concepto de los juegos Panamericanos, dinero que utilizarían en el 2012 para tapar el boquete que se ha abierto en este 2011.
Además de todo esto, no hay que olvidar el tinte político y las regalías que le puedan sacar a este evento algunos personajes. Principalmente el Presidente Calderón, que se presentó en algunas actividades como cualquier espectador, incluso con ropa informal para apoyar a los deportistas mexicanos en sus competencias.
Y por supuesto no dejó pasar esta ocasión para hablar con el corresponsal del The New York Times y entre confusiones y malos entendidos, dijo que algunos del PRI (o el PRI completo) están a favor de pactar con los líderes del narcotráfico como lo hacían en sexenios anteriores. Esto por supuesto cayó como una bomba en el entorno político nacional y obligaron a la oficina de la presidencia a enviar un comunicado "aclarando" las declaraciones del Presidente -onda sexenio foxista-.
Además, es una de las pocas veces que se le ve en un evento público junto con su familia, rodeado de mucha gente y sin la tensión que habitualmente lo persigue. Es decir, ya mostró un lado más humano y después de cinco años, fue capaz de convivir con el "pueblo" de manera directa.
Y ya ni que hablar de las intenciones originales de Emilio González, gobernador de Jalisco, que en el fondo esperaba que estos juegos fueran la plataforma de despegue de su carrera presidencial, pero fue tan pobre el apoyo que encontró previo a esto que sería su cierre fenomenal antes de irse de campaña, que mejor declinó a la candidatura.
Así, Guadalajara vive una fiesta deportiva y multicultural en donde se espera que México rebase las 24 medallas de oro y sea su mejor participación de la historia. Por su parte, el estado de Jaliscos una vez que terminen los juegos y vuelva todo a la normalidad, cerrará el año con una deuda pública que lo coloca, según algunos analistas, en la cuarta más grande del país; sin contar por supuesto a Coahuila, que está en quiebra técnica gracias a la buena administración de los Moreira.
Y encontraron la solución pero abrieron otro problema. El gobierno del estado de Jalisco utilizó recursos corrientes destinados a obras sociales de los municipios para solventar los gastos de los Juegos Panamericanos. Esta decisión abría provocado un desfalco de unos 2 mil millones de pesos, pero el problema mayor es que ahora nadie sabe de donde van a recuperar ese dinero.
Existe una gran preocupación entre los regidores del estado de Jalisco ya que han dejado de percibir fondos para obras sociales y la explicación es que esos fondo se han utilizado en los Panamericanos. El alcalde de Guadalajara, Aristóteles Sandoval, es uno de los más críticos con esta situación y ha manifestado abiertamente que se requiere que el Comité Organizador clarifique en qué y cómo se han gastado esos fondos.
"Me sumo a la solicitud de clarificar en qué se ha destinado el dinero, el gasto, nosotros ya emprendimos una auditoría y lo que queremos es transparencia. Las auditorías son preventivas y lo que queremos es una explicación clara de a dónde están destinados los recursos, cuánto han destinado a los estadios, cuánto ha costado el material, en qué se han utilizado los recursos del gasto corriente", declaró en su momento.
Si bien es cierto que las instalaciones y la infraestructura son obras permanentes que van a dar un servicio a la sociedad y que los Juegos Panamericanos son la punta de lanza de un repunte de la economía local para lo que resta de este año, la situación a largo plazo es lo que preocupa, ya que muchos especialistas consideran que algunas de las obras no van a tener el uso esperado ya que son de disciplinas deportivas poco practicadas en nuestro país y entonces no rendirán un alto beneficio.
Evidentemente ni los atletas ni los visitantes que disfrutan de estos juegos tienen la culpa de esta situación. Este problema se va a empezar a dimensionar una vez que hayan terminado los Panamericanos y que las cosas vuelvan a su normalidad para poder evaluar cuál es la profundidad del daño en las finanzas públicas.
Por lo pronto, en la Cámara de Diputados ya se empieza a hablar de que el gobierno de Jalisco pidió una partida especial de 1 200 millones de pesos por el concepto de los juegos Panamericanos, dinero que utilizarían en el 2012 para tapar el boquete que se ha abierto en este 2011.
Además de todo esto, no hay que olvidar el tinte político y las regalías que le puedan sacar a este evento algunos personajes. Principalmente el Presidente Calderón, que se presentó en algunas actividades como cualquier espectador, incluso con ropa informal para apoyar a los deportistas mexicanos en sus competencias.
Y por supuesto no dejó pasar esta ocasión para hablar con el corresponsal del The New York Times y entre confusiones y malos entendidos, dijo que algunos del PRI (o el PRI completo) están a favor de pactar con los líderes del narcotráfico como lo hacían en sexenios anteriores. Esto por supuesto cayó como una bomba en el entorno político nacional y obligaron a la oficina de la presidencia a enviar un comunicado "aclarando" las declaraciones del Presidente -onda sexenio foxista-.
Además, es una de las pocas veces que se le ve en un evento público junto con su familia, rodeado de mucha gente y sin la tensión que habitualmente lo persigue. Es decir, ya mostró un lado más humano y después de cinco años, fue capaz de convivir con el "pueblo" de manera directa.
Y ya ni que hablar de las intenciones originales de Emilio González, gobernador de Jalisco, que en el fondo esperaba que estos juegos fueran la plataforma de despegue de su carrera presidencial, pero fue tan pobre el apoyo que encontró previo a esto que sería su cierre fenomenal antes de irse de campaña, que mejor declinó a la candidatura.
Así, Guadalajara vive una fiesta deportiva y multicultural en donde se espera que México rebase las 24 medallas de oro y sea su mejor participación de la historia. Por su parte, el estado de Jaliscos una vez que terminen los juegos y vuelva todo a la normalidad, cerrará el año con una deuda pública que lo coloca, según algunos analistas, en la cuarta más grande del país; sin contar por supuesto a Coahuila, que está en quiebra técnica gracias a la buena administración de los Moreira.

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